¿Cómo organizar un viaje misionero?

Por Ruddy Carrera

La misionera Emelin de Arkansas, y Ruddy Carrera.
La misionera Emelin de Arkansas, y Ruddy Carrera.

Cada día son muchas los creyentes e iglesias que están prestos a organizar una misión, pero aun no tienen claro dónde ir, ni cómo hacerlo. Es posible que usted o su iglesia, hayan experimentado esta situación en algún momento.

Una vez, me estaba quedando con otro compañero misionero en un hotel de Santo Domingo. Y vimos a un nutrido grupo de estadounidenses, que salían del hotel. Movido por la curiosidad, mi amigo misionero que también era ciudadano americano, se le acercó y le preguntó que de donde venían, y que hacían. Y ambos quedamos sorprendidos con la respuesta. El líder del grupo, que también era el pastor principal, le respondió que eran miembros de una iglesia cristiana, y que Dios los había movido a realizar ese viaje misionero a la República Dominicana, pero que aún no sabían a donde ir. -“Hemos traído una gran cantidad de zapatos para donárselos a los niños pobres, pero no sabemos dónde iremos”. Recuerdo haber escuchado.

Nunca supimos que suerte corrieron, ni cuál fue su experiencia. Pero siempre pienso y oro por ellos. Muchos de estos grupos tienen suerte, y encuentran personas de buena intención en algún sector, que los orientas y los protege. Pero muchos otros terminan haciendo contacto con individuos no bien intencionados que los estafan y se aprovechan de su buena fe.

Cross Church en Oviedo
Cross Church en Oviedo

Entonces, mis consejos es que antes de emprender un viaje misionero:

  1. Orar ante nada, y pedirle la dirección a Dios.
  2. Establezca contacto, con alguna personalidad, ministerio u organización cristiana reconocida en ese pueblo o país.

Pero surge la pregunta: ¿Cómo sabemos quién o qué es una autoridad en ese estado, pueblo o país?  Porque no somos de ahí y no conocemos nada.

Es un planteamiento inteligente. Entonces lo más aconsejable es que, si la iglesia o ministerio, está afiliado a laguna convención u denominación, busquen la asesoría de sus líderes. Ellos podrían establecer el contacto con la convención u organización de ese lugar, y ese contacto podrías ayudarle y orientarle.

Y si es una iglesia o ministerio independiente, podrían de todo modo buscar la asesoría de alguna organización cristiana, que tenga presencia en el lugar.

Como estamos en la era de la informática, con el acceso a internet, ya casi nada es secreto. Hay reconocidas iglesias nacionales, ministerios, escuelas cristianas, hogares para ancianos, y orfelinatos que tienen su información disponible en el internet. Esta es otra opción.

Cross Church construccion
Cross Church en una construcción

3. Es importante conocer la geografía, leer sobre la cultura, y el clima del lugar a donde queremos ir. Esto es importante, porque si conocemos la geografía y el clima, buscaremos el vehículo más apropiado, para el camino, y usaremos la ropa adecuada al clima. Saber un poco sobre la cultura, de quienes queremos evangelizar es imprescindible, porque así nos identificamos más con ellos. Hay cosas que carecen de significado en una cultura, como la occidental, pero que podría ser ofensivo en el medio oriente, en el Amazona, en el África o e Haití, que aunque está en nuestro hemisferio, se parece un poco más al áfrica. Esto es solo por mencionar algunos ejemplos (Lucas 14:31)

4. Aprender un poco sobre su idioma. Si vas a un país o pueblo donde no hablan tu idioma; lo correcto es que te esfuerce y aprenda algunas frases de cortesías básicas, en su idioma. Esto te vas a ayudar mucho. Y la gente estarás más presta a escucharte, si llegas a su casa, y lo saluda en su lengua. Como diríamos los dominicanos, esto rompe el hielo. Y te da la oportunidad de ganarte su confianza (Lucas 16:8).

Me refiero a frases básicas, como: Hola, ¿Cómo estás?, ¿Cómo te llamas? Mi nombre es Ruddy Carrera (Es solo un ejemplo), Yo soy de los Estados Unidos, Gracias, Adiós, Jesús te ama.

5.Si no te vas a quedar en las casas de los creyentes del pueblo, (como prefieren algunos grupos, sea para involucrarse más con la gente, o como para economizar dinero) entonces debes reservar un hotel que se vea confiable, y que esté próximo a la zona misionera. De este modo ahorra tiempo, energía, y dinero.

6. Si van a rentar un vehículo, que será manejado por alguien del grupo, no olviden que el vehículo tenga sus documentos y seguro al día, y que el chofer tenga licencia de conducir.

Si es un chofer local, también deben asegurarse que tiene permiso para conducir. Y que cuando lleguen a algún lugar no deje el vehículo solo. En una ocasión debimos pagar una multa que no estaba presupuestada, porque el chofer que nos asignaron no tenía licencia.

Y en otra ocasión, me contó un misionero, que la embajada americana debió de suspender varios pasaportes, porque el chofer dejó el vehículo solo en una zona turística, y rompieron los cristales y se robaron la mochila donde estaban los pasaportes.

Iglesia de Nueva Rosa
Iglesia de Nueva Ros

7.Entonces, dada esta experiencia, nuestro séptimo consejo es que antes de viajar compren los vuelos de ida y vuelta. Esto es en el caso que sea un viaje que requiera del uso de aviones.

8.  Al llegar al pueblo, paguen por adelantado el primer día, el transporte y el hotel. No es aconsejable andar con dinero encima en una misión. Se te podrías perder, o te podrían robar. Y aunque sabemos que tenemos la protección de Dios, no olvidemos que él nos invita a  ser prudentes como serpientes y sencillos como palomas (Mateo 10:16).

9. Cuando estén en la misión, es posible que se le acerquen gente necesitada, a pedirle dinero. No es bueno repartir dinero cuando estamos en una misión. La gente vendrá a la iglesia porque le diste algo, y cuando no haya que darle entonces no volverán. Y se perderá el verdadero sentido del mensaje. Entonces no reparta dinero. Si quieres bendecir a alguien con una ofenda, la persona más apropiada es el pastor de la iglesia local. No olvides que Dios te mandó a ese lugar a fortalecer la iglesia y a la familia pastoral. No espere que el pastor te pida: si ves su necesidad o la necesidad de su iglesia, apóyalo si está a tu alcance (Santiago 2: 15-17).

Y si van a donar alguna ayuda humanitaria, el mejor medio para hacerlo es a través de la iglesia. Cuando donamos a través de la iglesia, les damos importancia al pastor local y a su iglesia. Y no le quitamos autoridad, como suele suceder en ocasiones. Si ayuda a través de la iglesia, entonces va a fortalecer el trabajo misionero, que ese pastor ha venido realizando. Donen primero a los creyentes, luego al resto de la comunidad (Gálatas: 6:10). Si empieza hacer las cosas por cuenta propia, nada tendrá sentido. No se trata de nosotros, o de nuestro ministerio, sino de la obra de Dios.

Jóvenes del Colegio Siloh de Arkansas construyendo un templo en la República Dominicana
Jóvenes del Colegio Siloh de Arkansas construyendo un templo en la República Dominicana

Recuerdo que cuando el terremoto de Haití, en el 2010, me llamó una amiga misionera de los Estados Unidos, para invitarme que la acompañara, a donar unas raciones de alimentos y agua, para los damnificados, y refugiados. También nos acompañó un pastor haitiano de la República Dominicana. En mi ministerio había un pastor, que había perdido su casa en Haití, y su familia se estaba refugiando en carpa de lonas. La historia es que, tratamos de convencerla de que donáramos las ayudas, a través de una iglesia local, que podrías ser la iglesia donde se congregaba mi amigo el pastor y su familia. Pero ella no aceptó. Quiso donar las ayudas por cuenta propia, y de no ser porque el chofer del vehículo, era un policía que andaba armado; una turba hubiera volcado el vehículo, y no sé que pudo haber sido de nosotros. Dios nos libró de esa gente hambrienta. De todo modo, llamamos a mi amigo el pastor haitiano, para beneficiarlo de las donaciones. Él viajó desde muy lejos para vernos. Nos encontramos en una iglesia que ambos conocíamos. Pero mi amiga solo le donó un paquete de botellas de agua de 12 unidades. Entonces pensé, ¿De qué sirve todo esto? No valía la pena. Ella quería ayudar a todos, pero se resistía ayudar a un pastor de nuestro ministerio, que todos conocíamos. Cuando regresé a mi casa, me negué a volver al siguiente viaje. No pude entenderlo, y aun hoy no lo entiendo. Tal vez nunca llegue a entenderlo. Pero si usted lo entiende, puedes darme una razón.

Entonces, no de dinero a la gente, pero si quieres hacerlo dale una ofrenda al pastor. Y si vas a donar cosas, hazlo vía la iglesia.

10. No olvides solo ingerir agua purificada. Si es posible que sea una marca reconocida. Si están en una zona muy apartada, donde no pueden llevar agua. Entonces hierva el agua, y luego cuélela en una tela gruesa doblada en varias partes. También podrías improvisar un filtro de gravas y arenas.

11. Lávese las manos siempre que puedas, y no se pase las manos por los ojos, luego de saludar a alguien. Si debes rascarse el ojo, hágalo con la última coyuntura del pulgar.

12.  No compren alimentos cocidos que vendan en las calles. Eviten comer mariscos. He visto a muchos misioneros enfermarse, o intoxicarse al comer mariscos. Lleve siempre un botiquín, con medicinas comunes. Y conozca si en el grupo hay alguien alérgico.

13. No monten personas desconocidas en el vehículo. Para evitar inconvenientes.

Mision en La Colonia
Mision en La Colonia

14. Y finalmente, no porque sea menos importante, sino porque quiero que lo recuerde: No improvise en su trabajo, haga la cosa bien planificada, porque a Dios le gusta la cosa bien hecha. Haga una agenda de trabajo, que contemple todo lo que usted desea hacer cada día. Esto incluye lugares, y horarios de comidas, horarios de trabajos, horarios de salidas, y de llegadas, horarios de inicios de actividades, y de finalizar. Y los teléfonos de las autoridades de su iglesia, o ministerio en ese país. Y los teléfonos de la embajada, o consulado de su nación en ese país.

Oro a Dios para que estos consejos le sean de utilidad. Hay muchos más, sin embargo en mis años como misionero he visto que estos son unos de los factores más importantes al momento de organizar un viaje misionero.