¿Cómo se sostiene la obra de Dios?

¿Te ha preguntado alguna vez cómo es que se sostiene La Obra de Dios aquí en la tierra? Aunque la Iglesia es una institución celestial, una institución divina; porque fue Cristo Jesús quien la fundó, quien la instituyó. No es un secreto para nadie que la Iglesia aún está aquí en la tierra. Y también como cualquiera institución es humana. Es humana, porque los creyentes somos hombres y mujeres comunes.

Entonces La Iglesia, como cualquiera institución aquí en la tierra, también tiene desafíos. Estos desafíos incluyen, desafíos sociales y económicos. Que para poder enfrentarlos, La Iglesia necesita de economía (de dinero).

De modo que la pregunta que planteo es ¿Cómo es que se sostiene La Iglesia? ¿Y cómo La Iglesia sostiene a sus clérigos, a sus oficiales (pastores y diáconos? La Iglesia se sostiene, de la contribución económica de sus miembros.

De modo que cada creyente que corresponde a una iglesia, tiene un deber. Y este deber incluye el ofrendar y el diezmar. El diezmo ha tenido muchas objeciones. Muchos opinan que los creyentes no debemos diezmar, porque el diezmo es una cuestión del Antiguo Testamento, y que no tiene base en el Nuevo Testamento.

Pues pienso que sí, que el diezmo tiene muchas bases en el Nuevo Testamento. De hecho el mismo Jesús se refirió al diezmo, al dar y al ofrendar (Mateo 23:23; Hechos 20:35).

Con relación al Antiguo Testamento recordemos  el versículo clave sobre el diezmo. Y lo encontramos en Malaquías capítulo 3:10.

Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.

Allí Dios le llama a la nación judía. Y llama ladrones a todos aquellos que se niegan a contribuir para que su obra siga avanzando aquí en la tierra.

Autor: Rev. Ruddy Carrera.