El Ministerio pastoral

El Ministerio es el medio de Gracia que Dios nos ha otorgado, para servir en su reino; para gloria y honra de su nombre.

Dios es el gran rey supremo, y nosotros simplemente somos sus siervos.

La Iglesia de hoy, tiene una idea vaga, confusa y distorcionada, sobre el verdadero significado bíblico del ministerio.

Ya a los ministros cristianos, no les interesa la idea de servir. No se sienten identificados, con esta filosofía, y mucho menos les gusta, que le llamen siervos.

Algunos han llegado a catalogar este título, como muy bajo e inapropiado, como para ser aplicado, a un profesional de la religion, a un teólogo, referente ético y social de la sociedad.

Del mismo modos, otros ven el término pastor, como un problema contemporáneo, porque según ellos, no describe correctamente su función real. Y porque es un término rural y poco profesional. El pastor es un hombre de campo inculto, cuyo oficio es criar ovejas.

En sus lugares, prefieren el uso de otros títulos más actualizados y sofisticados, como: el Doctor, el Reverendo, el Comunicador, y más recientemente el Apóstol; este último no es moderno, pero parece ayudar a sus antojos.

Exceptuando lo de apóstol, que es un término bíblico, solo aplicable a los primeros 12 discípulos y a Pablo de Tarso; los otros son términos, que aunque no describen la función de un pastor, son títulos más bien sociales, que tampoco contradicen ni se oponen al sentido bíblico.

Pero en el NT, la Biblia usa el término griego diakonos, o ministro, que es el equivalente a un servidor (2 de Corintios 3:7-9).

Y para pastor en el NT, tanto el sustantivo ποιμήν (poimēn) y el verbo ποιμαινω (poimaino), significan lo mismo que la raíz hebrea de AT, para pastorear ovejas רעה (raʿah). Y en ambos casos se aplica al término literar como a la guianza espiritual.

Entonces bíblicamente el término pastor o siervo tiene todo el apoyo.

Por Rev. Ruddy Carrera.

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