Muere sacerdote católico con el Coronavirus, tras renunciar a su respirador artificial para salvar la vida de un joven

El sacerdote Giuseppe Berardelli de 72 años, de Casnigo, en la diócesis italiana de Bégamo, decidió renunciar al respirador que le habían proporcionado para salvar la vida de un joven también infectado por coronavirus.

«Era un sacerdote que escuchaba a todos, sabía escuchar, quienquiera que se dirigía a él sabía que podía contar con su ayuda», dice Clara Poli, durante años alcaldesa de la localidad de Fiorano y quien conocía muy bien al sacerdote. «Cuando se le veía pasar siempre estaba alegre y lleno de entusiasmo. Ha regalado paz y alegría a nuestra comunidad».

La provincia de Bérgamo ha sido una de las más afectada por el Coronavirus. Hasta el jueves se registraron más de 4.645 casos y el número de fallecidos solo en la última semana ya supera los 330. Y se estima que el cementerio realiza un crematorio cada 30 minutos por falta de espacio.

Imagen |Prima Bergamo.